La piel grasa se caracteriza por una producción excesiva de sebo, lo que puede provocar brillo constante, poros dilatados e imperfecciones. Nuestro tratamiento para la piel grasa está diseñado para equilibrar la secreción sebácea, mejorar la textura de la piel y conseguir un aspecto más uniforme, limpio y saludable.
A través de técnicas avanzadas y protocolos personalizados, tratamos la piel grasa sin agredirla, respetando su equilibrio natural.

60 minutos

Según el estado de la piel

No invasivo

Inmediata o mínima

Progresivos y visibles desde las primeras sesiones

Mantener una rutina de cuidado facial adecuada
El tratamiento ayuda a controlar el exceso de grasa, reduciendo el brillo y mejorando el aspecto general del rostro.
Favorece la limpieza profunda de los poros, ayudando a minimizar su apariencia y prevenir la obstrucción.
La piel se muestra más uniforme, fresca y con un aspecto saludable.
Actúa sin resecar ni irritar, manteniendo el equilibrio natural de la piel.
Al controlar el exceso de sebo, se reduce la aparición de granos, puntos negros y brotes.
En Clínica CAME sabemos que no todas las pieles grasas son iguales. Por ello, realizamos un diagnóstico previo para identificar las necesidades específicas de cada paciente y aplicar el tratamiento más adecuado en cada caso.
Etapas de nuestro proceso personalizado:
Diagnóstico facial: Evaluación del tipo de piel y sus necesidades.
Plan de tratamiento personalizado: Selección de técnicas y productos adecuados.
Aplicación del tratamiento: Procedimiento seguro y controlado por profesionales.
Seguimiento y recomendaciones: Asesoramiento para el cuidado diario y mantenimiento de resultados.
Experiencia en tratamientos faciales: Profesionales especializados en el cuidado de la piel.
Tecnología avanzada: Equipos y técnicas eficaces para el control del sebo.
Atención personalizada: Tratamientos adaptados a cada tipo de piel.
Instalaciones modernas: Entorno cómodo y seguro para tu tratamiento.
Resultados visibles: Pacientes satisfechos respaldan nuestros resultados.
No. El objetivo es equilibrar la producción de sebo sin eliminar la hidratación natural de la piel.
Depende del estado de la piel y de los objetivos del paciente. En general, se recomiendan varias sesiones para mantener los resultados.
Sí, muchos pacientes notan una piel más limpia y matificada desde la primera sesión, con mejoras progresivas.
Sí, aunque se recomienda dejar la piel respirar durante las primeras horas para potenciar los resultados.
Durante la valoración inicial se determinará el protocolo más adecuado, incluso en pieles sensibles.
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