El lipedema es una enfermedad crónica que se caracteriza por una acumulación anormal de grasa, principalmente en piernas y brazos, acompañada de dolor, inflamación y sensibilidad al tacto. La cirugía de lipedema es un tratamiento quirúrgico especializado que permite reducir el volumen graso patológico, aliviar los síntomas y mejorar significativamente la calidad de vida de las pacientes.
Este procedimiento no solo tiene un objetivo estético, sino también funcional y médico, ayudando a recuperar movilidad, bienestar y confort diario.

1 – 2 horas

Local con sedación

Puede requerir ingreso hospitalario

Progresiva, varias semanas

Visibles y duraderos

Seguir estrictamente las indicaciones postoperatorias y el uso de prendas de compresión
La cirugía elimina de forma selectiva la grasa afectada por el lipedema, mejorando la forma y proporción de las extremidades.
Muchas pacientes experimentan una disminución significativa del dolor, la pesadez y la sensibilidad tras la intervención.
Al reducir el volumen y la presión en las extremidades, se facilita el movimiento y se recupera comodidad en las actividades diarias.
El tratamiento se adapta a cada estadio del lipedema, respetando la anatomía y necesidades específicas de cada paciente.
Más allá del aspecto físico, la cirugía contribuye a mejorar el bienestar emocional y la autoestima.
En Clínica CAME abordamos el lipedema desde una perspectiva médica integral. Cada paciente es evaluada de forma exhaustiva para confirmar el diagnóstico y planificar una cirugía segura y eficaz, adaptada a su estadio y evolución de la enfermedad.
Etapas de nuestro proceso personalizado:
Consulta inicial: Evaluación clínica, diagnóstico y estudio del estadio del lipedema.
Plan quirúrgico personalizado: Definición de zonas a tratar y técnica quirúrgica más adecuada.
Intervención quirúrgica: Procedimiento realizado por especialistas con experiencia en lipedema.
Seguimiento postoperatorio: Control médico, revisiones y pautas para una recuperación óptima.
Especialización médica: Cirujanos con experiencia en el tratamiento quirúrgico del lipedema.
Tecnología avanzada: Técnicas quirúrgicas seguras y adaptadas a esta patología.
Atención cercana y profesional: Acompañamiento antes, durante y después de la cirugía.
Instalaciones hospitalarias de primer nivel: Máxima seguridad y confort para la paciente.
Resultados orientados a la salud: Mejora funcional y estética con un enfoque médico responsable.
La cirugía no cura el lipedema, ya que es una enfermedad crónica, pero sí permite reducir de forma significativa la grasa afectada y mejorar los síntomas, ralentizando su progresión.
Durante la cirugía no hay dolor gracias a la anestesia. En el postoperatorio puede aparecer inflamación y molestias controlables con medicación y seguimiento médico.
La recuperación es progresiva y puede durar varias semanas. Es habitual el uso de prendas de compresión y la reincorporación gradual a la actividad diaria.
La grasa eliminada no vuelve a aparecer, aunque es fundamental seguir las recomendaciones médicas para mantener los resultados y controlar la evolución de la enfermedad.
Pacientes diagnosticadas con lipedema que presentan dolor, limitación funcional o progresión de la enfermedad. La indicación se determina tras una valoración médica especializada.
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