La blefaroplastia es un procedimiento quirúrgico destinado a rejuvenecer la mirada mediante la corrección del exceso de piel, grasa y, en algunos casos, músculo de los párpados superiores e inferiores. Con el paso del tiempo, esta zona tiende a perder firmeza, dando un aspecto cansado, envejecido o incluso afectando al campo visual.
La blefaroplastia permite recuperar una mirada más descansada, luminosa y natural, manteniendo siempre la expresión del rostro.

1 – 2 horas

Local con sedación

Ambulatorio

7 – 14 días

Progresivos y duraderos

Respetar los cuidados postoperatorios para una correcta cicatrización
Elimina el exceso de piel y bolsas en los párpados, devolviendo un aspecto más joven y descansado.
El objetivo es mejorar la mirada sin alterar la expresión facial, respetando las facciones de cada paciente.
En casos de párpado superior caído, la blefaroplastia puede mejorar el campo visual y la comodidad diaria.
Las incisiones se realizan en pliegues naturales del párpado, lo que permite que las cicatrices sean prácticamente imperceptibles con el tiempo.
Una mirada más fresca y rejuvenecida suele tener un impacto positivo en la autoestima y la seguridad personal.
En Clínica CAME entendemos que cada mirada es única. Por ello, realizamos una valoración individualizada para determinar la técnica más adecuada según la anatomía, el estado de la piel y las expectativas del paciente, buscando siempre un resultado equilibrado y natural.
Etapas de nuestro proceso personalizado:
Consulta inicial: Evaluación del párpado superior e inferior y análisis de expectativas.
Plan quirúrgico personalizado: Definición de la técnica más adecuada para cada caso.
Intervención quirúrgica: Procedimiento seguro realizado por especialistas.
Seguimiento postoperatorio: Controles médicos y recomendaciones para una recuperación óptima.
Experiencia y profesionalidad: Cirujanos especializados en cirugía estética facial.
Técnicas avanzadas: Procedimientos precisos y seguros para resultados de alta calidad.
Atención centrada en el paciente: Trato cercano y acompañamiento durante todo el proceso.
Instalaciones de primer nivel: Quirófanos equipados para garantizar máxima seguridad.
Resultados contrastados: La confianza de nuestros pacientes avala nuestro trabajo.
No suele ser dolorosa. Puede aparecer una leve molestia o sensación de tirantez tras la intervención, que se controla fácilmente con medicación prescrita.
La recuperación inicial suele ser de entre 7 y 14 días. La inflamación y los hematomas disminuyen progresivamente, permitiendo retomar la vida social en poco tiempo.
Las cicatrices se sitúan en los pliegues naturales del párpado, por lo que con el paso del tiempo se vuelven prácticamente imperceptibles.
Los resultados son duraderos. Aunque el envejecimiento continúa, la mejora obtenida con la blefaroplastia se mantiene durante muchos años.
Personas con exceso de piel, bolsas en los párpados o aspecto cansado en la mirada. En la consulta inicial se valora cada caso para confirmar la idoneidad del tratamiento.
Solicita un diagnóstico gratuito sin compromiso. ¡Te llamamos!