El lipofilling facial es un tratamiento quirúrgico que utiliza grasa propia del paciente para restaurar volúmenes faciales, mejorar la calidad de la piel y rejuvenecer el rostro de forma natural. Mediante la transferencia de grasa purificada, se consiguen resultados armónicos y duraderos, respetando las facciones y evitando materiales artificiales.
Este procedimiento es ideal para corregir la pérdida de volumen asociada al envejecimiento y mejorar áreas como pómulos, surcos, ojeras y contorno facial.

1 – 2 horas

Local con sedación

Ambulatorio

7 – 14 días

Progresivos y duraderos

Respetar los cuidados postoperatorios para una correcta cicatrización
Al utilizar grasa propia, el resultado se integra de forma natural con los tejidos faciales, respetando la expresión y armonía del rostro.
Además de aportar volumen, la grasa transferida mejora la calidad de la piel gracias a su contenido en células regenerativas.
Al no emplear rellenos sintéticos, se reduce el riesgo de rechazo o reacciones adversas.
Una vez que la grasa se integra correctamente, los resultados pueden mantenerse a largo plazo.
Un rostro más descansado y equilibrado influye positivamente en la percepción personal y seguridad del paciente.
En Clínica CAME diseñamos cada lipofilling facial de forma individualizada. Desde la primera consulta analizamos las zonas donantes, las áreas a tratar y los objetivos estéticos del paciente, garantizando un resultado armónico y seguro.
Etapas de nuestro proceso personalizado:
Consulta inicial: Valoración facial y planificación del tratamiento.
Extracción de grasa: Obtención de grasa mediante técnicas suaves y seguras.
Procesado y transferencia: Purificación e infiltración precisa de la grasa en las zonas seleccionadas.
Seguimiento postoperatorio: Control de la evolución y cuidados personalizados.
Experiencia médica especializada: Cirujanos con amplia formación en cirugía facial.
Técnicas avanzadas: Procedimientos precisos y seguros adaptados a cada paciente.
Trato cercano y personalizado: Acompañamiento durante todo el proceso.
Instalaciones de alto nivel: Quirófanos equipados para garantizar la máxima seguridad.
Resultados contrastados: La satisfacción de nuestros pacientes avala nuestro trabajo.
No suele ser doloroso. Las molestias son leves y controlables con la medicación indicada tras la intervención.
Los resultados son duraderos. Una parte de la grasa se reabsorbe de forma natural, pero la que se integra permanece a largo plazo.
Los resultados finales se observan progresivamente, una vez disminuye la inflamación, generalmente a partir de las primeras semanas.
No. Las incisiones son mínimas y se realizan en zonas poco visibles, por lo que las cicatrices suelen ser prácticamente imperceptibles.
Personas que presentan pérdida de volumen facial y desean un rejuvenecimiento natural utilizando su propia grasa. La valoración médica determinará la idoneidad del tratamiento.
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