El vello facial puede convertirse en una preocupación estética tanto en mujeres como en hombres, afectando a la uniformidad de la piel y a la confianza personal. Nuestro tratamiento para el vello facial está diseñado para reducir de forma eficaz y progresiva el crecimiento del vello no deseado, mejorando la suavidad y el aspecto de la piel del rostro.
Mediante técnicas seguras y personalizadas, actuamos directamente sobre el folículo piloso, adaptando el tratamiento al tipo de piel y de vello de cada paciente.

15 – 30 minutos

Variable según el tipo de vello

No invasivo

Inmediata

Progresivos y duraderos

Seguir las pautas indicadas entre sesiones
El tratamiento actúa sobre el folículo piloso, debilitando progresivamente el crecimiento del vello facial.
Al reducir el vello, la piel se percibe más suave, uniforme y luminosa.
Utilizamos técnicas adaptadas a la delicadeza de la piel facial, minimizando el riesgo de irritaciones.
La reducción del vello se produce de forma gradual, respetando los ciclos naturales de crecimiento.
Una piel más limpia y uniforme contribuye a una mayor comodidad y seguridad en el día a día.
En Clínica CAME realizamos una valoración previa para analizar el tipo de piel, el color y grosor del vello, y las zonas a tratar. A partir de esta evaluación, diseñamos un protocolo adaptado para obtener resultados eficaces y seguros.
Etapas de nuestro proceso personalizado:
Consulta inicial: Evaluación del tipo de piel y vello facial.
Plan personalizado: Definición del número de sesiones y parámetros adecuados.
Aplicación del tratamiento: Procedimiento rápido, cómodo y supervisado.
Seguimiento: Control de resultados y ajustes si son necesarios.
Profesionales cualificados: Especialistas en tratamientos faciales y estéticos.
Tecnología avanzada: Equipos diseñados para garantizar eficacia y seguridad.
Atención personalizada: Tratamientos adaptados a cada paciente.
Instalaciones modernas: Espacios pensados para tu comodidad.
Resultados contrastados: La satisfacción de nuestros pacientes nos avala.
El tratamiento es bien tolerado. Puede notarse una ligera sensación de calor o pequeñas molestias puntuales, que desaparecen rápidamente.
El número de sesiones depende del tipo de vello, la zona tratada y la respuesta individual. Normalmente se requieren varias sesiones para lograr una reducción efectiva.
La reducción del vello es duradera, aunque pueden ser necesarias sesiones de mantenimiento para conservar los resultados a largo plazo.
Sí. La recuperación es inmediata y se puede retomar la rutina diaria tras la sesión, siguiendo las recomendaciones indicadas.
Cualquier persona que desee reducir el vello facial no deseado. En la consulta inicial se valorará si el tratamiento es adecuado según el tipo de piel y vello.
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